jueves, 29 de octubre de 2015

[29/ 10/15]

   Un tal Godofredo ha montado una escuela nazi. Nombre de vándalo hay que reconocer que lo tiene, aunque viéndolo parece más un alias que una reminiscencia aria. Hitler habría masacrado sin pestañear a un sujeto así y a toda su aldea, vamos. El centro se llama "Augusto Pinochet Ugarte", y en él se enseñarán arte nazi, historia de la medicina en Chile y "anamofisiología [sic] humana". Menudas combinaciones; podría enseñar a preparar cócteles también, seguro que se apuntaría más gente. Cubatas nazis, sin mezclas, todo a palo seco y con gas. Tengo la impresión de que a la peña se le está yendo un poco la pinza últimamente con esto de hacerse emprendedores a la fuerza. Se abren unas tiendas rarísimas, pretendidademente originales y distintas a todas, pero de utilidad más que cuestionable y muy corta trayectoria por lo general. De submarinos de alambre, de flores de plastilina, de muñecas descuajeringadas, de cachivaches inservibles... Un poco como esa cadena llamada "Basura" que había abierto Reginald Perrin en aquella magnífica serie británica, sólo que en la vida real. En Malasaña ya es como una invasión, en serio. Aunque desde luego lo de la academia nazi se lleva la palma, con semejantes asignaturas además. ¿Por qué no alemán, Godofredo? ¿Qué tienen de malo las clases de alemán? Mucha gente paga bien por aprender idiomas, tío, y son útiles y tal... ¿No lo has pensado? Cursos de alemán con grandes descuentos y actividades de verano y todo el percal. Como concepto es bastante más conservador, vale, pero es que los nazis sois muy conservadores, Godofredo, no lo olvides. ¿O es que no lo sabes?

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